
Tarea Pendiente
La Grita 450 Años
Acueducto de La Grita
Por: Juan Alberto Sánchez García
Proverbio chino: «Cuando bebas agua, recuerda la fuente».
La Grita colonial tuvo acceso al agua para consumo humano a través de dos acequias o tomas que bajaban desde El Llano hasta el Calvario por el centro de las dos calles principales: la Bolívar (calle dos) y la Miranda (calle tres). Por supuesto, no contaban con ningún tratamiento sanitario que garantizara la pureza del agua para su uso; de ahí que las enfermedades por este motivo fueran frecuentes y casi cotidianas.
Con el paso del tiempo y en los años cuarenta, la municipalidad de La Grita gestionó ante el gobierno de Isaías Medina Angarita la urgente necesidad de dotar a la población de obras básicas para la salud, tales como el acueducto, las cloacas y el hospital. Fueron tres obras trascendentales que el gobierno de entonces cumplió, mejorando considerablemente la salubridad de la comunidad y elevando su calidad y esperanza de vida.
Tiempo después aparecería el Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS), el cual se hizo responsable de administrar el acueducto. Para la celebración del cuatricentenario de La Grita (1976), la ciudad fue dotada de una planta de tratamiento que mejoró notablemente la calidad del agua para el consumo de sus habitantes.
La Grita ha experimentado un crecimiento poblacional significativo en los últimos 50 años, por lo que la necesidad de servicios públicos vitales, como el agua, ha aumentado considerablemente. Por ello, desde hace años, los habitantes de La Grita se han visto afectados por la insuficiencia en el suministro del servicio, enfrentando cortes por sectores de hasta cinco horas diarias. Esto se debe a que solo existe un tanque de almacenamiento y distribución para toda la ciudad con capacidad de 2 millones 200 mil litros, construido en 1976 (hace ya 50 años); lo que hace urgente un proyecto de ingeniería que resuelva esta situación.
Las estimaciones de demanda de agua calculadas indican que, para abastecer diariamente a la población de La Grita, estimada en unos 50 mil habitantes, se requiere contar con varios tanques de almacenamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que una persona necesita 100 litros de agua al día para suplir sus necesidades básicas.
Por lo tanto, Hidrosuroeste debería almacenar de forma permanente más de cinco millones de litros de agua diarios. Sin embargo, solo cuenta con el tanque ubicado en la entrada a Caricuena, el cual resulta insuficiente (ver fotografía). Debido a esto, los habitantes de La Grita sufren un déficit o escasez de agua a diario, ya que dicho tanque abastece a menos de la mitad de la población.
La empresa hidrológica del Táchira, que administra este servicio vital, al parecer realizó hace años un estudio para ejecutar una nueva aducción al acueducto de La Grita desde el sector llamado «Casa Vieja», el cual incluía también una batería de tanques.
La municipalidad de La Grita debe abocarse con carácter de urgencia a rescatar ese proyecto, si es que existe, o en su defecto levantar uno nuevo que incluya, por lo menos, tres tanques adicionales como el actual. El objetivo es garantizar el vital líquido a los gritenses y a las futuras generaciones. Se entiende que una obra de tal magnitud debe ser ejecutada por el gobierno nacional o regional, pero la alcaldía debe actuar como la principal promotora y gestora de esta necesidad.Por otro lado la municipalidad debe crear una única autoridad local de agua, encargada de velar por la conservación de las microcuencas como fuentes suministradoras del agua, en conjunto con Inparques, Ministerio del ambiente, comunidades rurales y urbanas; promoviendo también la creación de programas de educación ambiental, relativos al manejo y conservación de los páramos, ello puede contribuir a garantizar el suministro de agua para el consumo humano, y para las demás actividades económicas principalmente las agrícolas de este emprendedor pueblo andino y tachirense. JASG. 18 marzo de 2026